DESCRIPCIÓN

Esclavxs de la Belleza. Vestido y adorno personal en la Antigüedad, es una exposición muy accesible y sensorial, en la que muchas cosas se pueden tocar, ponérselas u oler.
 
La exposición permanecerá dos años, entre junio de 2018 y abril de 2020 en Vilamuseu.

Se compone de unas 150 piezas de la extraordinaria colección de arqueología de Vilamuseu. Más de 110 se exponen por primera vez, y algunas son piezas de gran importancia, como un frasco de perfume egipcio de alabastro, un frasco griego de aceite perfumado en forma de pie humano o un gran jarro íbero decorado con jinetes.

Esclavxs de la belleza aborda temas como la confección del tejido, las fibras y los tintes que utilizaban en la Antigüedad para los tejidos. También hay una parte dedicada al cuidado del cuerpo, la cosmética, el maquillaje y los peinados. Por último encontraremos las joyas y adornos que lucían, algunos de ellos sólo al alcance de una minoría.

Además se recrean algunos espacios como una estancia de una casa íbera con un telar vertical meticulosamente reproducido por Beate Schneider, especialista en tejido en época ibérica. Es probablemente la réplica más fiel de un telar antiguo que se expone en un museo de España. También se han hecho reproducciones de un tocador o de peinados y de vestidos griegos, íberos y romanos, algunos de los cuales pueden probarse los y las visitantes: así una túnica y toga romanas, o un peplo griego.

Accesibilidad universal en la exposición

Se trata de la primera exposición de producción propia que se hace en el nuevo edificio de Vilamuseu y se ha pensado en clave de diseño universal. El objetivo es que cualquier persona pueda acceder física e intelectualmente a los contenidos de la exposición y por ello la exposición y su mobiliario son accesibles; los textos son breves y sencillos, redactados con principios y técnicas de interpretación del patrimonio, y se han incorporado además versiones en lectura fácil para que personas con dificultad de leer tengan la posibilidad de hacer una visita autónoma a la exposición.

La exposición cuenta con un itinerario sensorial que permite percibir a través de los sentidos conceptos que aparecen en la exposición, como diferentes tejidos, olores de perfumes y réplicas en 3D de piezas de Vilamuseu y otros museos como el Museo Arqueológico Nacional (la escultura íbera conocida como Gran Dama Oferente del Cerro de los Santos) o el Museo de Cádiz (el busto de la emperatriz romana Livia Drusila).

También hay textos en braille que acompañan a los recursos táctiles y en los primeros días tras la apertura se incorporarán a los vídeos la interpretación a lengua de signos, y a los textos de sala pictogramas de comunicación aumentativa para personas con discapacidad intelectual.

Por otro lado, se ha tratado de integrar la perspectiva de género en la elaboración de contenidos y de utilizar un lenguaje no sexista, empezando desde el propio título de la exposición. Nos parece fundamental empezar a contar la historia desde diferentes puntos de vista, algo que estamos teniendo muy en cuenta en la preparación también de actividades asociadas a la exposición como visitas y talleres.

En fin, el diseño y montaje de la exposición se ha realizado con criterios de sostenibilidad ambiental. Por un lado, tratando de reaprovechar mobiliario museográfico existente y, por otro, utilizando para la gráfica materiales naturales y reciclables como la madera y el cartón y huyendo, en la medida posible, de materiales plásticos o no reciclables.